El deporte en departamentos como el Cauca nunca ha sido un asunto de simple recreación o de ganar medallas para adornar vitrinas. En una región históricamente golpeada por el conflicto y la exclusión, cada balón que rueda, cada zapatilla que corre y cada semillero que se abre representa, en el fondo, una alternativa real a la violencia. Por eso, el anuncio de la Rendición de Cuentas de Indeportes Cauca, programada para este viernes 26 de junio, es mucho más que un trámite burocrático de la Gobernación; es una cita clave con la transparencia y el futuro social del departamento.
El gerente del instituto, Tayro Alexander López Gómez, tiene el reto de demostrarle a la ciudadanía cómo la inversión en el deporte convencional y paralímpico, así como la consolidación de eventos de alto impacto como la Media Maratón del Cauca, se traducen en bienestar tangible. Rendir cuentas no es solo mostrar cifras alegres o ejecutar presupuestos; es evaluar el impacto humano de las políticas públicas.
Hay dos puntos en la agenda que merecen especial atención. El primero son los semilleros deportivos. En los municipios del Cauca, apartar a un niño o a un joven de los caminos de la ilegalidad depende, muchas veces, de que tenga un entrenador, una cancha digna y un proyecto de vida ligado a la disciplina atlética. El segundo es la “construcción de paz territorial” a través de la actividad física. Resignificar espacios que antes eran sinónimo de miedo para convertirlos en escenarios de integración y esperanza es, quizás, la victoria más valiosa que el deporte puede darle a los caucanos.
La cita es en el Auditorio 401 de la Facultad de Ciencias Contables de la Universidad del Cauca a las 8:30 a. m. (o a través de sus redes sociales para quienes están en los municipios más alejados). Como ciudadanos, líderes y medios de comunicación, la obligación no es solo asistir a aplaudir los logros, sino participar activamente, preguntar y vigilar.
El deporte caucano tiene talento de sobra, eso nadie lo duda. Ahora corresponde verificar que la gestión institucional esté a la altura de las necesidades de sus comunidades. La transparencia es el mejor entrenamiento para una sociedad en paz.


































































