La Copa del Mundo de 2026 pasará a la historia no solo por su inédito formato y su masiva escala, sino por ser el torneo donde los “gigantes” descubrieron, de la manera más cruel, que la camiseta ya no gana partidos. La fase de eliminación directa apenas arranca y el tablero internacional ha sufrido un terremoto: Alemania y Países Bajos miran el resto del torneo por televisión, mientras naciones con menos cartel histórico escriben sus propias páginas doradas.
El derrumbe de los históricos
Lo de Paraguay y Marruecos no es casualidad; es el triunfo de la resiliencia y el orden táctico sobre el favoritismo en el papel.
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La hazaña Guaraní: Que la Paraguay de Gustavo Alfaro haya eliminado a la tetracampeona Alemania en una agónica tanda de penales es poesía pura para el fútbol sudamericano. Con entrega, un despliegue físico conmovedor y ese “amor propio” que caracteriza a la raza guaraní, demostraron que en el fútbol moderno el corazón y la estrategia pueden neutralizar a cualquier maquinaria bávara. (Nota al margen del cronista: la emoción del texto original los confundió con “charrúas”, pero este logro es 100% paraguayo).
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El rugido de Marruecos: Lo de los africanos ya dejó de ser una sorpresa de un solo torneo. Dejar en el camino a los Países Bajos desde el punto penal confirma que el fútbol de Marruecos está para competirle de tú a tú a cualquiera.
Los cruces de octavos que prometen chispas
Con estos resultados, la tercera fase del Mundial se perfila apasionante y con duelos de pronóstico reservado:
| Rival 1 | Rival 2 | Detalle Destacado |
| Paraguay | Francia | Los sudamericanos van por otro gigante; Francia llega dulce tras golear 3-0 a Suecia. |
| Canadá | Marruecos | Uno de los anfitriones buscará hacer respetar la casa ante la siempre peligrosa escuadra africana. |
| Brasil | Noruega | El duelo del morbo: Vinicius Junior contra Erling Haaland. Los nórdicos buscan hacer historia. |
El choque entre brasileños y noruegos (programado para el domingo 5 de julio) será un manjar futbolístico. Noruega ha igualado su mejor registro histórico (Francia 1998) y tiene en Haaland el argumento perfecto para amenazar el “Jogo Bonito”.
Colombia ante un espejo de su pasado
El viernes 3 de julio, la Selección Colombia se juega la vida ante Ghana en Kansas City. No será un partido cualquiera. El destino es caprichoso y ha puesto en el banquillo africano a Carlos Queiroz, un viejo conocido de la casa tricolor.
Ghana, que clasificó con las uñas como uno de los mejores terceros, tiene la peligrosidad de los equipos que no tienen nada que perder y mucho que ganar. Las “Estrellas Negras” no serán un rival sencillo; su rigor físico y la disciplina táctica que inyecta Queiroz obligarán a Colombia a jugar un partido perfecto, sin espacio para la displicencia que ya mandó a casa a alemanes y neerlandeses.
Conclusión
Mientras se terminan de definir las otras llaves de 16avos (con platos fuertes como Portugal-Croacia, España-Austria y Argentina-Cabo Verde), este Mundial nos deja una lección clara: la brecha se ha cerrado. Aquellos que se sentaron a esperar que la historia ganara los partidos ya están empacando sus maletas. El Mundial 2026 pertenece a los que corren, a los que tácticamente son impecables y a los que no les teme el pulso desde el punto penal. Colombia está advertida: en este nuevo orden mundial, el más mínimo parpadeo es sinónimo de eliminación.


































































