La lealtad es un valor incalculable. *Cuando se entrelaza con la amistad genuina, alcanza su máxima expresión*, pero su verdadero valor sale a la luz cuando se compagina con el *respeto por quien piensa diferente*. Reconocer y valorar el criterio del otro es, en última instancia, el pilar de la madurez política y humana.
Esta premisa quedó magistralmente reflejada en un reciente y significativo encuentro. El expresidente *Álvaro Uribe Vélez* saludó de manera afectuosa y cercana al periodista más polémico y punzante del Cauca: *Marcelo Arango Mosquera*, un referente indiscutible del análisis político en el sur del país por su estilo directo al escribir y hablar.
*Amistad por encima de las banderas*
Para nadie es un secreto que las posturas no siempre coinciden. Marcelo Arango Mosquera ha sido claro en sus posiciones y en sus discrepancias con figuras de la región, como la senadora Paloma Valencia o la dinámica de las listas cerradas al Senado. Sin embargo, la reacción del expresidente Uribe al verlo, un abrazo y un saludo cálido de “¡Hombre, Marcelo, cómo va!”, fue la muestra viva de que *la verdadera amistad prevalece sobre la coyuntura política*.
*”El valor de la amistad deja claro que en Colombia la política pasa, pero los afectos y el respeto mutuo permanecen.”*
Ambos, desde sus propias aristas y visiones, comparten un propósito común: el deseo de aportar al desarrollo y rumbo del país. *Ese reconocimiento mutuo ratifica que la derecha y el pensamiento conservador en el sur de Colombia encuentran en el periodismo regional voces con carácter y peso propio*.
*Un referente del periodismo en el Cauca*
El liderazgo de *Arango Mosquera* en los medios de comunicación no es improvisado. Su respaldo de entrada a figuras del panorama nacional, como Abelardo de la Espriella, demuestra su visión y capacidad de análisis. *En un panorama mediático nacional donde abundan las voces pero escasean las identidades firmes, la prensa regional reclama su lugar*.
Como en *su momento lo resaltó De la Espriella y hoy lo ratifica el gesto de Álvaro Uribe Vélez en el marco de la posesión del “Tigre”*, nuestro actual presidente, queda en evidencia quiénes ejercen un liderazgo real en la opinión pública del Cauca.
Al final, este episodio nos deja una enseñanza clara: *se puede disentir en la mesa del debate sin perder el afecto ni el respeto en la mesa de la vida*.

































































