El tránsito hacia la movilidad sostenible suele quedarse estancado en el terreno de los discursos y las buenas intenciones. Por eso, el anuncio de la Gobernación del Cauca sobre la sanción de la Ordenanza 043 de 2026, que concede un descuento del 60 % en el impuesto vehicular durante seis años para vehículos eléctricos, híbridos y de cero emisiones, representa un paso pragmático y oportuno. A través de un estímulo económico directo, el departamento no solo busca captar nuevos contribuyentes y matricular parque automotor en la región, sino ambientalizar la decisión de compra de los ciudadanos.
Lo más destacable de la norma es su alcance temporal. Limitar un beneficio tributario a un solo año fiscal suele desincentivar la inversión, dado que el precio de adquisición de un vehículo híbrido o eléctrico sigue siendo elevado en el mercado colombiano. Al garantizar que la reducción de más de la mitad del impuesto se extienda por el año de matriculación y los cinco años fiscales subsiguientes, la administración departamental ofrece una certidumbre financiera que realmente pesa a la hora de hacer cuentas.
No obstante, la efectividad de esta política no dependerá únicamente de la generosidad de la deducción, sino de la agilidad en su ejecución. La burocracia suele ser el gran obstáculo de los incentivos fiscales. Establecer canales físicos y virtuales ,como la radicación en Casa Caldas en Popayán, El Bordo o Santander de Quilichao, es un acierto de descentralización, pero la respuesta dentro de los 15 días hábiles prometidos deberá cumplirse a cabalidad para evitar que el trámite se convierta en un dolor de cabeza para el contribuyente.
Por otro lado, incentivar la llegada de automotores limpios plantea un reto paralelo inevitable: la infraestructura de soporte. Reducir el impuesto vehicular es una excelente carnada, pero de nada servirá tener más carros eléctricos e híbridos rodando por el Cauca si el departamento no avanza a la misma velocidad en la instalación de puntos de carga públicos y en el fortalecimiento de la red eléctrica local.
La Ordenanza 043 demuestra que las regiones pueden liderar la agenda ambiental del país mediante políticas fiscales inteligentes. Si la gestión pública logra mantener la transparencia en la fiscalización y agilizar la liquidación tributaria, el Cauca no solo ganará en recaudo e ingresos por matriculación, sino que dará un salto cualitativo hacia la descarbonización de su transporte.


































































