*Uno no necesita ser vocero de nadie, ni andar mendigando favores, ni inventando rifas para sobrevivir cuando se sabe trabajar con dignidad*. Lamentablemente, *hoy vemos cómo algunos sectores se han dedicado al chisme de galería y a la intriga de vecindad; conductas propias de mentes desocupadas que prefieren señalar el patio ajeno antes de revisar los conflictos que tienen en su propia casa*.
Últimamente, a muchos se les olvida que informar es una de las profesiones más nobles del mundo. *Desde una perspectiva histórica y profunda, el mismo Arcángel San Gabriel le informó al mundo la llegada del Hijo del Hombre para cambiar la historia*. Claro que, en aquella época, no existía la saturación de supuestos influenciadores, *“youtubers”* y personajes de redes sociales que hoy en día, con total ligereza, *se autoproclaman periodistas o comunicadores*.
La realidad es dura pero evidente: *hay una profunda falta de conocimiento sobre lo que verdaderamente significa nuestro oficio*. La profesión de informar no se basa en el egocentrismo de quién figura más o quién lanza el ataque más ruidoso, sino en la *veracidad, el rigor y la asertividad* necesarios para que nuestros lectores, televidentes, radioescuchas y los hoy llamados cibernautas, se enteren de la realidad de manera transparente.
*El peso del ego y el estancamiento*
*El ego y la mediocridad han hecho que muchos supuestos profesionales olviden la inmensa responsabilidad social que cargamos sobre los hombros*. Es vergonzoso ver cómo se reduce la labor informativa a un simple chisme de chat, utilizado para hablar mal de los colegas. Detrás de esa descalificación sistemática solo se esconde la frustración: ven en el otro lo que ellos siempre han anhelado pero no han podido conseguir: *trabajo constante y crecimiento profesional*. Se quedaron estancados, actuando como mendigos que solo esperan a ver quién les suelta un pequeño contrato para subsistir.
Hoy, *la invitación que hago es a trabajar unidos, pero con una unión real y transparente*; no bajo esas dinámicas perversas donde dos o tres se alían para que uno manipule mientras el otro factura, *jugando a ser “el bueno y el malo de la película” ante la opinión pública. Eso no es periodismo, eso es oportunismo*.
*Un llamado a la madurez en el Cauca*
La prensa significa *respeto*. En el Cauca, el gremio de periodistas y comunicadores debe madurar y crecer de manera inmediata. *Es urgente elevar el nivel para que el rumbo cambie y para que las nuevas generaciones que llegan a los medios encuentren un camino más respetado y digno*.
Que Dios nos bendiga y nos guíe para que sigamos firmes a través de los medios de la *Corporación Colombia Extremo*. Desde nuestra trinchera, la consigna sigue intacta: mostrar la realidad sin disfraces, porque somos* #LaOtraCaraDeLaNoticia* y siempre estamos *#CercaDeTi*. La información es un servicio para construir sociedad, *no un arma para degradar al colega por las incapacidades propias*.
*Marcelo Arango Mosquera*
*Columnista de la Corporación Colombia Extremo*


































































