La entrega de la nueva placa huella en la vereda Cinco Días, en el municipio de Timbío, bajo el programa Vías para la Vida, liderado por el gobernador del Cauca, Octavio Guzmán, nos invita a reflexionar sobre el verdadero significado del desarrollo regional. Con frecuencia, desde la comodidad de los centros urbanos, la infraestructura vial se reduce a frías cifras de presupuesto, metros cúbicos de concreto o metas de un plan de desarrollo. Sin embargo, para el Cauca profundo, una vía rural representa algo mucho más poderoso: la delgada línea entre el aislamiento y la dignidad.
Ver al gobernador Octavio Guzmán caminando el territorio y entregando esta obra directamente a las comunidades campesinas no es solo un acto de gestión pública; es un mensaje político y social contundente. El mensaje de que el progreso no puede seguir siendo un privilegio de las cabeceras municipales.
“Una vía rural no es solo concreto; es acceso, oportunidades y la certeza de que el desarrollo también llega hasta donde vive nuestra gente.”
Para las familias de la vereda Cinco Días, esta placa huella transforma radicalmente el día a día. Significa que el productor de café o de pancoger ya no verá frustrado su esfuerzo al no poder sacar sus cosechas por culpa del lodo; significa que el niño llegará a la escuela a tiempo y con los zapatos limpios, y que una emergencia de salud no se convertirá en una tragedia inevitable por culpa de un camino intransitable.
La apuesta de la Gobernación del Cauca con Vías para la Vida demuestra que el verdadero cambio social se construye desde las bases, escuchando y dignificando al campesinado. Al entregar estas obras de la mano con la gente, el gobernador Octavio Guzmán no solo entrega infraestructura; devuelve la confianza en las instituciones y siembra la certeza de que el sector rural es, y debe ser, el motor del departamento. El desarrollo del Cauca será con el campo, o no será.


































































