La noticia de la suspensión programada de los servicios de Nequi durante la noche del sábado 8 al domingo 9 de noviembre (desde las 11:40 p. m. hasta las 7:40 a. m.) no es solo un aviso técnico; es un recordatorio agridulce del lugar central que la tecnología ha tomado en nuestra vida financiera. La interrupción, aunque necesaria para la “actualización de tecnología” y la mejora de la experiencia, subraya la delicada dependencia que millones de colombianos tienen de esta billetera digital.
Conectividad tras la tragedia: la infraestructura invisible que salva vidas
Frente al impacto demoledor de un desastre natural, la urgencia inicial nos lleva instintivamente a pensar en alimentos, refugio y...

































































