Hay que potenciar el liderazgo de los jóvenes de los barrios populares, donde el talento abunda en la misma proporción de las necesidades.
También diferenciar a quienes están destruyendo de quienes están construyendo, y construir con ellos.
Este es un momento crucial; o se incluye a los jóvenes como parte del desarrollo, o los dejamos expuestos a las alucinaciones de la anarquía.
*El País de Nunca Jamás: Donde los Sueños se Hacen Hogar*
La lluvia de estos días no solo ha humedecido las calles; ha tocado las fibras más profundas de la nostalgia,...


































































