En un país donde la política suele dividirse por colores y bandos, la labor de figuras como *el senador Ferney Silva resalta por su enfoque en la gente. Representante del orgullo caucano, su trabajo en el Congreso de la República va más allá de su región de origen, pues su verdadero compromiso es con todos los colombianos*.
Recientemente, *su recorrido lo llevó a Pasto, donde sostuvo un encuentro productivo con el sector de la salud de Nariño*. Fue un espacio de diálogo crucial en torno a la tan debatida reforma a la salud. Este tipo de acciones demuestran una vocación de servicio que busca la concertación y la escucha directa, alejándose de los discursos vacíos y acercándose a las realidades de la ciudadanía.
*Lo que más llama la atención del senador Silva es que, a pesar de pertenecer a la izquierda, ha sabido demostrar que su labor no se limita a una ideología*. Su gestión evidencia una responsabilidad genuina, un compromiso que trasciende las diferencias políticas para enfocarse en el bienestar de millones de personas. *Este es un liderazgo que Colombia necesita: un liderazgo que construye puentes en lugar de muros, que prioriza las necesidades de la gente sobre cualquier agenda partidista*.
Ahora, *se acerca un momento crucial: la consulta de octubre. Es la oportunidad de ratificar ese apoyo y asegurar que su voz continúe en el Senado*. Para que en marzo pueda regresar al Congreso, es vital que se ubique entre los diez primeros puestos. *Es el momento de respaldar a un representante que ha demostrado con hechos que su único color es la responsabilidad con el pueblo colombiano.*


































































