El video promocional nos sumerge de lleno en la atmósfera de lo que parece ser un evento cultural de gran envergadura: el “VI Festival Internacional de Tango y Bolero” en Popayán. Y no se trata de una edición cualquiera, sino de un sentido “Homenaje Sinfónico a Julio Jaramillo”, el “Ruiseñor de América”. Esta fusión de géneros, la elegancia del tango y la profunda nostalgia del bolero, con la adición del formato sinfónico, promete una noche de emociones intensas y de altísima calidad artística.
La programación que se vislumbra es robusta e internacional, combinando talento local con figuras de renombre. Vemos la participación de 4/4 Producciones, la voz de Sileny Laos y el acompañamiento musical del grupo Tango Pasión, asegurando un espectáculo que va más allá de un simple concierto. El arte del baile de salón se hace presente con la pareja conformada por Didian Valdés y Juan David Bedoya, cuya impresionante estampa en el escenario garantiza la pasión visual inherente al tango.
El video no solo promociona un evento, sino que también celebra la persistencia cultural. Al realizarse el jueves 30 de octubre a las 8:00 PM en el emblemático Teatro Municipal Guillermo Valencia, la cita se establece en un escenario histórico, digno del legado de Julio Jaramillo y de la tradición tanguera.
Pero la cultura no se sostiene solo de artistas y público; requiere de un fuerte andamiaje institucional. La mención de que el evento es organizado por la Fundación Club Kiwanis Tierra de Oro y apoyado por la Alcaldía de Popayán (Secretaría de Cultura y Turismo), entre otras entidades como la Universidad del Cauca y el sector privado, subraya un compromiso comunitario vital. Es un recordatorio de que estos festivales son proyectos que cohesionan a la sociedad y demuestran la importancia de la gestión cultural pública-privada.
En un mundo donde a menudo predominan las tendencias efímeras, un festival que rinde tributo a figuras como Jaramillo y a géneros tan ricos como el tango y el bolero, es un ancla necesaria. Es una invitación a conectar con la memoria sentimental de Hispanoamérica, una oportunidad para que las nuevas generaciones descubran la lírica profunda y la complejidad melódica que definieron épocas.
Popayán, la ciudad blanca y culta, se viste de gala. El VI Festival Internacional de Tango y Bolero no es solo un evento en el calendario; es una declaración de que la música, la danza y la memoria colectiva siguen siendo el corazón que late con más fuerza en la región.


































































