Hablar de consultas electorales, especialmente en un departamento como el Cauca, es, en esencia, rendir homenaje a la resiliencia y al compromiso de sus gentes. Es poner en la palestra a personas que, contra viento y marea, han hecho de cada rincón de esta tierra un epicentro de esperanza y progreso.
En esta coyuntura, la figura del senador Ferney Silva se erige como un símbolo de esa inquebrantable vocación de servicio. La vida, a veces cruel, le ha impuesto una de las pruebas más dolorosas: la reciente pérdida de su esposa, Yasmín Hurtado. Sin embargo, en medio del duelo que inevitablemente carga en su corazón, Ferney Silva ha demostrado la casta de los verdaderos líderes. No se ha detenido.
Este impulso que lo mantiene firme no es otro que el recuerdo de la “verraquera” y la dedicación de Yasmín Hurtado. Ella, que en vida fue una funcionaria ejemplar y compañera incansable, sembró en él la energía para seguir adelante, sabiendo que hoy, más que nunca, no puede fallarle a su memoria ni, por supuesto, a los caucanos que siempre han depositado su confianza en él.
La campaña, antes marcada por la presencia física de Yasmín, hoy se nutre de su espíritu. Ese ángel que en vida entregó su cariño y apoyo a tantas personas, ahora, desde el cielo, parece susurrar un mensaje de apoyo y convicción, asegurando que Ferney Silva logrará la mayor votación.
Ese mensaje es también una invitación, una convocatoria directa a quienes conocieron y apreciaron la calidad humana de Yasmín Hurtado: “No olviden votar ese número 135 de Pacto Histórico para el Senado de la República en la consulta de este domingo 26 de octubre“. Es un llamado a transformar el dolor en fuerza y el afecto en apoyo político tangible.
El domingo no es solo una jornada electoral; es un acto de lealtad, un refrendo a la gestión y la promesa de un futuro donde el Cauca siga siendo la prioridad. El senador Ferney Silva nos necesita. Debemos apoyarlo, no solo por su trayectoria y la del proyecto político que representa, sino como un homenaje vivo al legado de servicio y esperanza que él y Yasmín Hurtado construyeron para el departamento.
No lo piense más. El Cauca y la memoria de Yasmín Hurtado cuentan con su voto. Es hora de marcar el 135 de Pacto Histórico.


































































