Los recientes y graves acontecimientos en la Universidad de Córdoba (Unicórdoba), donde el Profesor José Gabriel Flores, en su calidad de miembro del Consejo Superior y presidente de la Asociación Sindical de Profesores Universitarios (ASPU), se enfrentó a individuos encapuchados que intentaban incendiar la oficina del sindicato dentro del campus, representan una escalada inaceptable de la violencia que exige una respuesta inmediata y contundente por parte de las autoridades.
Esta es la segunda vez que se atenta contra las sedes sindicales en la universidad, un patrón que no solo siembra preocupación, sino que genera un profundo temor entre la comunidad académica. La universidad, por definición, debe ser un santuario del pensamiento crítico, el diálogo y el debate respetuoso, no un campo de batalla donde se dirimen diferencias con fuego y violencia.
El ataque contra la sede de ASPU es un atentado directo contra la libertad de asociación y el ejercicio sindical, derechos fundamentales en cualquier democracia. La labor del profesor Flores y de ASPU es esencial para defender los intereses del cuerpo docente y la calidad educativa, y cualquier intento de intimidación o silenciamiento mediante actos criminales debe ser repudiado por toda la sociedad.
La Responsabilidad de las Autoridades
La creciente ola de violencia dentro del campus de Unicórdoba no puede ser vista como un hecho aislado o una simple gresca interna. Es un síntoma de un problema grave de seguridad y convivencia que exige la máxima atención.
Hacemos un llamado urgente a las entidades competentes —incluyendo la @policiamonteria, @policiacordoba, @fiscaliacol, @mineducacioncol— a actuar de manera coordinada y eficaz:
- Garantizar la Seguridad: Se requieren medidas preventivas y de vigilancia reforzadas dentro y alrededor del campus para proteger a estudiantes, docentes, personal administrativo y las instalaciones físicas.
- Investigación y Judicialización: Es imperativo que la Fiscalía acelere las investigaciones para identificar, capturar y judicializar a los responsables de estos actos vandálicos e intimidatorios. La impunidad solo envalentona a los violentos.
- Diálogo y Convivencia: La administración de @unicordoba_colombia y el Ministerio de Educación deben liderar procesos que fomenten el diálogo, la mediación y el restablecimiento de un clima de convivencia pacífica, aislando a quienes promueven la violencia.
Un Llamado a la Comunidad Académica
La comunidad universitaria, incluidos los líderes estudiantiles (@elprofejairotorres) y el estudiantado en general, debe unirse en un frente común para rechazar cualquier forma de violencia. La defensa de la universidad es la defensa de la educación pública.
La situación es crítica. Si no se toman medidas urgentes y efectivas, estos hechos violentos podrían terminar en una tragedia que lamentar, manchando de forma irreparable el nombre de la Universidad de Córdoba. Es hora de que el Estado y la academia se pongan de pie para defender la razón y la vida contra el fuego y la intimidación.
¡La universidad es para las ideas, no para la violencia!


































































