Los corrillos del *Parque Caldas* no son solo un hervidero de café y chismes; son el termómetro real que mide la fiebre de la política local. Y hoy, ese termómetro marca una temperatura preocupante de desazón e inconformidad. El rumor que resuena con fuerza es el del cierre de una lista que, más que una estrategia, parece un *capricho calculado* para impulsar a un solo nombre: el de* Jorge Bastida*s.
La tristeza no es por el nombre en sí, sino por la forma. El político que se mantiene en el radar gracias, paradójicamente, a la sombra del incumplimiento, parece estar siendo ungido por una alianza que le brinda oxígeno artificial. Los murmullos señalan directamente al *“Flaco de la Comarca”*, ese personaje que regresó al Senado por *“carambola”* y que usa las redes sociales como un látigo mordaz. Este tipo de acuerdos, donde la necesidad de cuotas y el juego de favores superan al mérito, *solo ahondan la brecha entre el ciudadano y la clase dirigente*.
*La Nobleza al Servicio de la Conveniencia*
Pero el punto más doloroso, la verdadera encrucijada moral de esta maniobra, recae sobre un nombre que inspira respeto: *Yesid Conda*.
Yesid, el cabildante, el *“hijo de La Pachamama”*, ha labrado su camino con una cualidad cada vez más escasa en el Capitolio: *la nobleza*. Su conexión con la gente y su trabajo social representan un capital político legítimo y bien ganado. Es un activo valioso, un motor de cambio que podría impulsar cualquier proyecto con solvencia moral.
Y es aquí donde la política se revela en su faceta más ingrata. ¿Merece la pureza de la trayectoria de Conda ser puesta al servicio de un proyecto que huele a decadencia? *¿Es justo que esa nobleza deba ,”empujar un carro que está varado como es la credencial de Jorge Bastidas”?*
La metáfora es cruelmente precisa. Un *“carro varado”* no tiene impulso propio; necesita de una fuerza externa para moverse. Si la credencial de Bastidas está “varada,” es porque le falta la gasolina de la credibilidad, la tracción del apoyo popular o la batería de un historial intachable.
*El Peligro del Sacrificio*
Obligar a Yesid Conda a ser el motor de este “carro” no es solo una estrategia, es un *acto de sacrificio*. Se está pidiendo a un líder con capital social que lo queme en un esfuerzo por legitimar un acuerdo de cúpula. El riesgo es doble:
- *Desgaste de la Nobleza:* Conda corre el riesgo de ser asociado y manchado por las percepciones negativas que rodean la figura que está intentando “rescatar.”
- *Validación del Capricho:* El éxito de esta maniobra, aunque sea por el esfuerzo ajeno, enviaría un mensaje nefasto: que los *compromisos y las alianzas cuestionables* son más efectivos que la ética y el servicio real.
*La ciudadanía está observando*. La esperanza está puesta en que la “nobleza” de Yesid Conda no se convierta en la víctima colateral de un *”capricho” diseñado para mantener a flote a figuras que, por mérito propio, deberían estar asumiendo las consecuencias de sus presuntos incumplimientos.
Esperamos que la ruta de esta lista se enderece, o que al menos, *la gente no olvide quién es el que puso la fuerza para mover el carro y quién era el que estaba, tristemente, varado*.


































































