La presencia y el anuncio de la Gobernación del Cauca en el municipio de Inzá, y específicamente en el resguardo indígena de Calderas, no es solo un acto protocolario; es un gesto que subraya la conexión esencial entre el Gobierno Departamental y sus territorios ancestrales. Este tipo de encuentros, lejos del escritorio, son vitales para entender que el desarrollo del Cauca no puede ser homogéneo, sino que debe nacer de la fuerza, la sabiduría y la paz que irradian estas comunidades.
Escuchar y Honrar la Palabra: El Camino del Gobierno
El mensaje institucional resalta la inspiración que brindan Inzá y Calderas, territorios que son epicentro de sabiduría ancestral y un ejemplo de resiliencia. El hecho de “llegar hasta aquí para acompañar a nuestras comunidades, escucharlas y cumplir con nuestra palabra, honrando los compromisos asumidos” es la clave de una gestión territorial efectiva. En el contexto de las relaciones históricamente complejas entre el Estado y los pueblos indígenas, honrar la palabra es el mayor activo político y social.
- Escucha Activa: Reconocer que la solución a los desafíos locales reside en la voz de las comunidades es fundamental. No se trata de imponer planes, sino de co-crear estrategias que respeten la autonomía y la cosmovisión de los pueblos originarios.
- Compromiso Cumplido: La ejecución de los compromisos previamente pactados (inversión en infraestructura, educación, salud o proyectos productivos) transforma la retórica en realidad palpable, reconstruyendo la confianza necesaria para la unidad.
Un Cauca que Crece Desde Sus Raíces
La frase “un Cauca que crece desde sus raíces, que valora su gente y construye futuro con esperanza y unidad” encapsula la visión que debe guiar a la administración. Las raíces del Cauca son diversas, y los resguardos como Calderas son una de las más profundas y fuertes.
- Identidad y Valor: Valorar a la gente significa reconocer la identidad, la cultura y las formas propias de organización de las comunidades indígenas como un activo, no un obstáculo, para el desarrollo.
- Esperanza y Unidad: En un departamento marcado por retos de orden público y desigualdad histórica, la esperanza se alimenta de la inversión efectiva y la unidad se construye a partir del respeto mutuo entre las distintas esferas de gobierno y las autoridades ancestrales.
El caluroso recibimiento mencionado es la prueba de que, cuando el gobierno se acerca con humildad y cumplimiento, los puentes de diálogo se fortalecen. Es un recordatorio para toda la administración departamental: el verdadero progreso del Cauca se encuentra en la diversidad de sus territorios y en la integridad de su palabra.


































































