La presencia del Gobernador Jorge Octavio Guzmán en La Vega no es un hecho menor. En un departamento donde la distancia entre la oficina administrativa y el surco suele ser abismal, que el gabinete en pleno escuche el “latido” del sector agropecuario es un paso necesario hacia la reconciliación territorial.
Del Seguimiento a la Transformación
No basta con “hacer presencia”. Lo rescatable de esta jornada es el enfoque en el seguimiento técnico. Muchos proyectos productivos en el Cauca mueren en la etapa de formulación o se asfixian por la falta de asistencia técnica continua. Al revisar lo que ya está en ejecución, el Gobierno Departamental envía un mensaje de responsabilidad: no se trata de inaugurar placas, sino de asegurar cosechas.
Seguridad Alimentaria: El Reto Real
La Vega, corazón del Macizo, es clave para la soberanía alimentaria del departamento. Plantear nuevas iniciativas en este sector no es solo una cuestión económica; es una estrategia de paz. Un campesino con mercado asegurado y proyectos tecnificados es un actor de cambio que fortalece el tejido social frente a las economías ilícitas.
“El diálogo es la semilla, pero la inversión oportuna es el agua que garantiza que el desarrollo rural no sea una promesa marchita.”
Desafíos Pendientes
Para que este encuentro pase de la fotografía a la historia, el gabinete de Guzmán deberá priorizar:
- Vías para la competitividad: El agro no sobrevive sin conectividad.
- Tecnificación con identidad: Respetar los saberes ancestrales de La Vega integrando innovación.
- Acceso a mercados: Que el producto del Macizo llegue a las mesas caucanas sin tantos intermediarios.
La voluntad política parece estar sobre la mesa. Ahora, la comunidad de La Vega y el Cauca entero esperan que esos compromisos se traduzcan en el fortalecimiento real de nuestra despensa agrícola.


































































