El departamento del Cauca no es un territorio para improvisados. Entre el rugido de las montañas y la complejidad de sus dinámicas sociales, la política aquí requiere algo más que promesas: requiere* gestión, conocimiento técnico y, sobre todo, una voz que no tiemble* al señalar los bloqueos e inseguridades que asfixian nuestra economía. En ese escenario, la figura del ingeniero civil *Oscar Campo* emerge no solo como un candidato, sino como un síntoma de lo que una gran parte del electorado está buscando: orden y desarrollo.
*La política de la infraestructura y el agro*
Hablar de Campo es hablar de la recuperación de la dignidad rural. Su enfoque en la rehabilitación de kilómetros de carreteras no es un capricho de ingeniero; es la comprensión de que *sin vías no hay paz, y sin paz el campesino no puede sacar sus productos*. El Cauca posee las mayores reservas hídricas del país, un potencial agrícola envidiable y rutas turísticas que podrían ser de talla mundial, pero todo esto queda en letra muerta cuando los bloqueos constantes y la inseguridad en las vías desconectan a Popayán del resto del departamento.
*Un imán de sectores opuestos*
Lo que más llama la atención de esta campaña, que ya pisa fuerte en *34 municipios*, es su capacidad de convocatoria. Ver en un mismo equipo de trabajo a *conservadores, liberales, sectores de derecha y de izquierda, junto a diversas etnias y credos*, sugiere que el discurso de Campo ha logrado trascender la polarización ideológica. Parece que el mensaje es claro: *el hambre y la falta de movilidad no tienen color político*.
“La intención de Campo es clara: convertir el número *101 de Cambio Radical* en el símbolo de una ‘Caucanidad’ que reclama *ser escuchada en Bogotá.”*
*El reto de los 42*
Con presencia consolidada en bastiones como Puerto Tejada, Santander de Quilichao, Silvia, Cajibío por mencionar tan solo algunos, el reto del ingeniero a *escasos días de la elección es cerrar la brecha en los 42 municipios del departamento*. No es una tarea fácil, pero su trayectoria como* “Vocero de la Caucanidad“* le otorga una ventaja competitiva: la gente reconoce en él a alguien que entiende que el Cauca no se arregla desde un escritorio frío, sino recorriendo el territorio.
Si el 2026 trae sorpresas en el Congreso, es probable que el nombre de Oscar Campo esté en la parte alta de la lista. *Al final del día, el caucano de a pie, el que madruga a sembrar o el que intenta emprender en la ciudad, lo que busca es alguien que garantice que mañana la vía estará abierta y el futuro, despejado*


































































