El boletín No. 27 de la Registraduría no solo entregó cifras; dictó una sentencia sobre el futuro político del Cauca. Con el 91,12% de las mesas escrutadas, el panorama es irrefutable: el departamento ha decidido profundizar su apuesta por los sectores alternativos, mientras le cierra la puerta a las estructuras tradicionales que no supieron leer el signo de los tiempos.
1. El blindaje del Pacto Histórico
La victoria del Pacto Histórico no es una sorpresa, es una ratificación de hegemonía. Sumar más de 160,000 votos (41,08%) en una lista cerrada es un mensaje contundente de disciplina electoral.
- Jorge Hernán Bastidas y Luz Miryan Moncayo no solo repiten curul; se consolidan como los “guardianes” del proyecto progresista en la región. El Cauca sigue siendo el bastión inexpugnable de la izquierda en el suroccidente colombiano.
2. Terremoto en el Liberalismo: El fin de una era
Si el Pacto fue la estabilidad, el Partido Liberal fue el escenario de una guerra fratricida. La victoria de Edgar Gómez Castillo (53,896 votos) sobre el exalcalde César Cristian Gómez es el dato más revelador de la jornada.
El electorado liberal no solo votó por un nombre, sino que ejecutó un voto de castigo. La derrota de César Cristian marca el desgaste de una “maquinaria” que parecía invencible en Popayán, pero que sucumbió ante un relevo de liderazgo interno que hoy reclama su espacio.
3. El colapso de la derecha y la sorpresa de “Fuerza Cauca”
Quizás el golpe más seco lo recibió Cambio Radical. La pérdida de la curul de Oscar Rodrigo Campo es el fin de la representación directa de la centroderecha caucana en la Cámara. A pesar de su trayectoria como exgobernador, la aritmética electoral y el umbral fueron implacables.
En ese vacío emerge Víctor Andrés Armero Hernández. Representando a la coalición Fuerza Cauca (MIRA – Alianza Verde), Armero se convierte en la “tercera vía”. Con 22,308 votos, su llegada al Congreso refresca el debate y demuestra que las alianzas estratégicas pueden vencer a los apellidos de siempre.
Reflexión Final
El Cauca que surge de estas urnas es un departamento que no teme jubilar liderazgos. Tenemos una bancada mayoritariamente alineada con la agenda de transformación nacional, pero con matices internos que obligarán a un diálogo constante.
Mientras el Pacto celebra su solidez, el Liberalismo debe lamerse las heridas y Cambio Radical tendrá que reinventarse desde las cenizas. El mensaje de los caucanos fue claro: en política, no hay herencias, solo resultados.

































































