Nadie sale ileso de los años. *Lo dice el tiempo, lo confirman las arrugas y lo susurra el miedo natural a que, en algún recodo del camino, la mente decida cerrarnos la puerta*. Escribir ha sido siempre mi forma de anclarme al mundo, de dejar constancia de que estuvimos aquí, de que amamos y de que resistimos. *Pero, ¿qué pasa si un día el papel se queda en blanco porque las ideas decidieron emprender una retirada estratégica?*
La fragilidad humana no es una derrota; *es, quizás, la prueba máxima de nuestra conexión con los demás*. En estos párrafos que hoy fluyen como una confesión, se plantea una petición que es, al mismo tiempo, un acto de fe: *el derecho a ser recordado por aquellos a quienes ayudamos a levantar*.
Es una ley de vida hermosa y cruel a la vez. *Hubo un tiempo para ser el fuerte, para pegar los pedazos de los corazones rotos, para narrar la historia de los primeros pasos de quienes hoy caminan con firmeza*. Sin embargo, el ciclo se completa cuando aceptamos que, si algún día el olvido nos alcanza, nuestra identidad no desaparecerá, sino que pasará a vivir en la memoria de los otros.
A veces pensamos que la vejez es el silencio, *pero si hemos escrito con el alma, siempre habrá alguien que pueda leernos de vuelta. Si un día se me olvida esa columna que un día te dediqué, mi única petición al cielo es que seas tú quien tome la pluma*. Que seas tú quien me cuente quién fui, para que pueda volver a serlo a través de tu voz.
*A los 55 años y más allá los sueños no caducan, simplemente se transforman*. El sueño hoy no es solo seguir escribiendo, sino haber sembrado tanto amor y tanta fuerza que, *incluso si mi memoria falla, el eco de mis acciones siga resonando en quienes me ven llegar y sienten que el mundo se cura un poquito*.
Al final del día, si el olvido llega, que nos encuentre amados. Porque cuando la mente se apaga, el único idioma que sobrevive es el de la paciencia y el del agradecimiento. *Si yo te levanté ayer, hoy te pido que me recuerdes mañana. Ese es el único pacto que realmente importan aquellos que hacen posible que la Corporación Colombia Extremo S.A.S y sus medios de comunicación existan*.
*COLUMNISTA:*
*Marcelo Arango Mosquera*
*PERIODISTA COLOMBIA EXTREMO S.A.S*


































































