El tablero político del Cauca se mueve al ritmo de una danza que, a medida que se acercan las elecciones de 2026,*revela una coreografía compleja y, para muchos, irónica. Las coaliciones, esas uniones estratégicas entre partidos de distintas ideologías, se presentan como una necesidad pragmática en un sistema fragmentado*. Sin embargo, la realidad local, expuesta en el reciente debate sobre la posible alianza entre el Centro Democrático y Cambio Radical, nos obliga a mirar más allá de la simple retórica de “unión de fuerzas”.
La supuesta *“bendición” que el congresista Óscar Campo, de Cambio Radical, daría a un candidato del Centro Democrático para conformar una lista conjunta, ha generado un profundo malestar en la colectividad de derecha en el departamento*. Este escenario, más allá de ser una simple negociación, expone una dinámica de poder que muchos electores ven con escepticismo. La pregunta no es si es válida la coalición, sino qué propósito real la motiva.
El término *“idiotas útiles”* que se ha ventilado en este contexto es una expresión contundente que va al corazón del dileja. *¿Se busca un verdadero equipo para construir una agenda legislativa coherente para el Cauca, o simplemente se necesita un candidato que pueda atraer votos y empujar una lista para que el principal beneficiado sea, nuevamente, la figura de Óscar Campo, asegurando su reelección?*
La democracia se sustenta en la confianza y en la claridad de las propuestas. Cuando los votantes observan que un partido de tradición y peso ideológico como el Centro Democrático supuestamente no puede postular a su propio candidato sin el aval de un parlamentario de otra colectividad, la base de sus principios se tambalea. *Se genera una percepción de que la colectividad se está convirtiendo en un mero vehículo para el beneficio de unos pocos, sacrificando su identidad y la lealtad de sus bases por una conveniencia electoral de corto plazo*.
Esta dinámica no es exclusiva del Cauca, *pero se hace particularmente visible en nuestro departamento, donde la necesidad de representación efectiva es crucial. Las alianzas que no se construyen sobre un proyecto común, sino sobre la necesidad de alcanzar un umbral electoral, corren el riesgo de vaciar de contenido la política*. Los electores merecen saber si están votando por un pacto de principios o por una mera táctica de supervivencia política.
El éxito de una coalición no se mide solo por los votos. *Su verdadero triunfo radica en la credibilidad que logra mantener ante la ciudadanía.* Los candidatos y partidos deben decidir si quieren ser protagonistas de una danza política donde todos ganan, o si se conforman con ser peones en un juego donde solo unos pocos llegan a la meta. *La respuesta a esta pregunta definirá la legitimidad de las elecciones de 2026 y el futuro de la representación política en el Cauca*.


































































