La reciente labor de la Policía de Popayán en el humedal y sendero San Antonio de Padua nos deja una lección contundente: la seguridad ciudadana no se limita a la captura de delincuentes, sino que es un concepto mucho más amplio y conectado con el bienestar de la comunidad. Esta iniciativa, liderada por la institución en colaboración con la Fundación Ambiental San Antonio de Padua y la Secretaría de Gobierno Municipal, es un claro ejemplo de cómo la acción conjunta y el enfoque preventivo pueden transformar entornos y generar confianza.
Durante la jornada, la policía no solo se enfocó en la destrucción de “cambuches” que se habían convertido en focos de inseguridad, sino que también asumió un rol de gestor ambiental al liderar la recolección de residuos sólidos. Esta dualidad de acciones demuestra un enfoque de seguridad integral que entiende que un espacio público limpio y recuperado es, por naturaleza, un lugar más seguro. Al eliminar las condiciones que propician la delincuencia, se está actuando de manera proactiva, fortaleciendo la percepción de seguridad y mejorando la calidad de vida de los habitantes.
Esta intervención es un llamado a reflexionar sobre el rol de las fuerzas del orden en la sociedad actual. La Policía Comunitaria de Popayán se aleja del modelo tradicional y se acerca a la gente, demostrando que su compromiso va más allá del control y se extiende al cuidado del medioambiente y a la promoción de la convivencia. Este tipo de acciones construyen puentes de confianza, fomentan la participación ciudadana y sientan las bases para una relación más sólida entre la comunidad y sus protectores. Es una apuesta inteligente y necesaria que beneficia a todos y nos recuerda que la seguridad es una responsabilidad compartida.


































































