Intercolonias 2025: Más que un Juego, un Encuentro de Raíces. Este fin de semana, Popayán se vistió de gala, no por un evento solemne de su patrimonio colonial, sino por el vibrante eco del futuro: la reunión de las colonias. El congreso técnico que vivimos fue el pistoletazo de salida para lo que será Intercolonias 2025, un evento que trasciende lo deportivo para convertirse en un poderoso encuentro de identidad y pertenencia.
El Deporte como Constructor de Paz
El lema de Indeportes, escenarios de Paz no podría ser más acertado. En una región que conoce de cerca los retos sociales, el deporte emerge como la herramienta más eficaz para tejer lazos y sanar divisiones. Lo presenciado en el congreso técnico —el liderazgo en el sorteo de equipos y la definición de los enfrentamientos— es la prueba de que, con reglas claras y sana competencia, podemos convivir y celebrar nuestras diferencias.
El fútbol, el baloncesto, el voleibol y cada disciplina que se disputará a partir de este domingo 5 de octubre son vehículos. Son los escenarios donde el caucanos que vive fuera de su tierra natal (la colonia) regresa, se reencuentra con sus raíces y reafirma su amor por la tierra que lo vio nacer. Es una jornada donde el único protagonista es la integración.
El Verdadero Triunfo: Integración y Reencuentro
Las Intercolonias no buscan solo al campeón en la cancha; buscan fortalecer el espíritu de la región. Quienes migran a otras ciudades o países se llevan consigo una parte del Cauca y esta cita anual les da la oportunidad de traerla de vuelta. Es un símbolo de unidad que demuestra cómo el deporte tiene el poder único de convocar.
Cada enfrentamiento en la cancha es una excusa. La verdadera victoria se celebra en las gradas, en las charlas antes del partido, en el abrazo del reencuentro. Es la oportunidad para que las nuevas generaciones de las colonias entiendan de dónde vienen y por qué es importante mantener viva esa conexión con Popayán y el Cauca.
Celebremos este preámbulo. Abracemos la sana competencia. Y preparémonos, porque el camino a Intercolonias 2025 en Popayán ya ha comenzado, recordándonos que no importa dónde estemos: el corazón caucano late al unísono.


































































