La llegada del 31 de octubre transforma a Popayán en un vibrante escenario de disfraces, alegría y, sobre todo, una masiva afluencia de niños y familias en las calles. La festividad de Halloween, si bien es sinónimo de diversión y dulces, plantea un desafío crucial para la seguridad y la movilidad en nuestra ciudad: cómo garantizar que la alegría no se convierta en una tragedia.
La Seguridad es el Mejor Disfraz
El anuncio de cierres viales temporales en Popayán desde la 1:00 p.m. hasta las 6:00 p.m. es una medida necesaria y aplaudible que prioriza la vida sobre el flujo vehicular. Durante estas horas pico de recolección de dulces, nuestras vías se convierten en senderos peatonales improvisados. La decisión de la Alcaldía y las autoridades de tránsito refleja una comprensión madura de la dinámica de esta celebración.
No se trata de restringir la fiesta, sino de proteger a los más vulnerables: nuestros niños. Un cierre vial es, en esencia, un cordón de seguridad que crea “zonas libres de sustos”, permitiendo que los pequeños se desplacen con la tranquilidad de que un vehículo a alta velocidad no arruinará su noche.
Responsabilidad: La Doble Vía de la Fiesta
Si bien la Administración Municipal pone la infraestructura de seguridad, la responsabilidad final recae en cada ciudadano. El éxito de un Halloween sin sustos se construye con la cooperación comunitaria:
- Para los Conductores: La precaución no es opcional, es un deber cívico. La suspensión temporal del tráfico vehicular en zonas específicas nos exige planear rutas alternativas con anticipación. Y para quienes sí están en las vías abiertas, la consigna es reducir la velocidad, asumir que un niño disfrazado puede aparecer en cualquier momento y, por supuesto, evitar a toda costa la mezcla de licor y volante.
- Para los Peatones y Familias: Los cierres viales brindan seguridad, pero no eliminan el riesgo. Los padres deben acompañar de cerca a sus hijos, preferir las aceras y usar accesorios luminosos o disfraces claros que aumenten la visibilidad. El respeto por las zonas de tráfico limitado y la vigilancia constante son claves.
Un Llamado a la Conciencia Payanesa
Halloween en Popayán no solo son caramelos; es una tradición social que nos une. Al acatar las restricciones de movilidad y conducir con extremada precaución, no solo estamos cumpliendo una norma, sino que estamos demostrando la madurez de nuestra comunidad. Estamos enviando un mensaje claro: en Popayán, la seguridad y la vida de nuestros niños son más importantes que cualquier afán o contratiempo.
Celebremos, sí, con alegría y creatividad, pero, sobre todo, con la responsabilidad que garantiza que todos volvamos a casa sanos y salvos, listos para desempacar los dulces. La mejor decoración de Halloween es la paz en nuestras calles.


































































