La reciente elección de Sofía Torres Segura como Reina de Pubenza 2026 en el emblemático Teatro Municipal Guillermo Valencia no debe leerse simplemente como el fin de un certamen de belleza. Lo que vivimos en esta velada fue, en esencia, una declaración de intenciones sobre hacia dónde camina la identidad de Popayán: una mezcla equilibrada entre la tradición colonial y la visión de una mujer contemporánea e integral.
Más allá de la pasarela
El triunfo de la representante de Ciudad Colonial no es obra del azar. Sofía Torres Segura llega al trono con una hoja de vida que desafía los estereotipos de los reinados convencionales. Ser médica veterinaria, deportista y haber obtenido títulos como Miss Fitness y Miss Turismo habla de una preparación que trasciende la estética.
En un mundo que exige autenticidad, tener una soberana que entiende la salud animal y el rigor del deporte envía un mensaje claro a la juventud payanesa: la belleza es una plataforma, pero el conocimiento es el verdadero poder.
El reinado como herramienta de gestión
Lo más rescatable de las primeras declaraciones de la nueva Reina es su enfoque en la visibilidad y el trabajo comunitario. No escuchamos el discurso vacío de antaño; escuchamos a una ciudadana dispuesta a articularse con la Alcaldía y la Secretaría de Cultura para ejecutar proyectos tangibles.
Como bien señaló el Secretario de Cultura, Gabriel Enrique Fernández, estas candidatas representan valores de igualdad y conciliación. En una ciudad con retos sociales tan profundos como Popayán, el reinado debe dejar de ser un gasto ornamental para convertirse en una inversión en liderazgo social.
Cultura y Tradición: El escenario perfecto
La noche no solo brilló por las candidatas. La presencia de agrupaciones como ChontaSoul y Cumbres recordó que las Fiestas de Pubenza son, ante todo, un altavoz para nuestro talento local. El Teatro Guillermo Valencia fue testigo de una sinergia entre el arte musical y la representación de los barrios y corregimientos.
Conclusión
Sofía Torres Segura tiene ante sí un reto mayúsculo: ser la “reina cercana” que prometió. Su elección marca un inicio prometedor para las festividades de este año. Si logra traducir su carisma y su formación profesional en acciones en favor de la “Ciudad Blanca”, su legado no se medirá en fotos, sino en el impacto positivo que deje en las comunidades que hoy representa.
Popayán ha elegido bien; ahora toca acompañar esa corona con trabajo conjunto.


































































