Existe un *sentimiento de nostalgia profunda recorriendo las calles de Cauca * y no es para menos. Quienes hoy caminan el departamento con memoria histórica no pueden evitar comparar el panorama político actual con aquellas épocas doradas donde el liderazgo caucano no solo se sentía en la región, sino que dictaba el rumbo de la nación entera.
El mensaje es claro y contundente: *Cauca atraviesa un “S.O.S Electoral”*. Durante años, hemos visto cómo el peso de nuestros representantes se ha diluido en el Capitolio. Atrás quedaron los días de esos *“brillantes parlamentarios”* que, con su sola presencia y capacidad técnica, escalaban con naturalidad a ministerios o lideraban los organismos de control más importantes del país. Aquellos líderes no solo ocupaban una curul; cargaban con el prestigio de un departamento que se hacía respetar por su calidad intelectual y su fuerza política, como no recordar a *Juan Jose Chaux Mosquera, Aurelio Iragorri y un Felipe Fabian Orozco*.
Hoy, la realidad parece ser distinta. *Colombia extremo Televisión y Cauca Extremo, “#laotracaradelanoticia”*, pone el dedo en la llaga al recordarnos que la política no debe ser un ejercicio de vanidades, sino de *resultados y pertenencia*. La crítica hacia los congresistas actuales es implícita pero feroz: se extraña la eficacia legislativa y ese *“sentido de pertenencia”* que ponía los intereses del Cauca, por encima de cualquier agenda personal o partidista.
*¿Qué nos queda entonces como ciudadanos?*, la columna, hace un llamado a la *memoria y a la dignidad*. Recuperar esas *“gloriosas épocas”* no es un ejercicio de magia, sino una responsabilidad que se ejerce en las urnas. La *invitación es a votar por senadores y representantes que no solo aspiren al cargo*, sino que tengan la talla para devolverle al Cauca el lugar que históricamente le corresponde.
Es *hora de que el “S.O.S” deje de ser un grito de auxilio para convertirse en un rugido de cambio*. La política caucana necesita volver a sus raíces de excelencia, donde legislar con eficiencia sea la norma y no la excepción. *Como bien dice la advertencia: el pueblo está observando, y la historia no perdona a quienes, teniendo la oportunidad de servir, prefieren pasar sin pena ni gloria*.
COLUMNISTA:
*MARCELO ARANGO MOSQUERA *
*PERIODISTA CORPORACION COLOMBIA EXTREMO &*
*SUS MEDIOS DE COMUNICACIÓN*


































































