En las *baldosas del Parque Caldas, donde se cocina la verdadera política payanesa a punta de tinto y susurros, el eco es uno solo: la indignación*. Lo que está ocurriendo en el *Directorio Conservador del Cauca* no es solo una crisis administrativa; es el reflejo de una desconexión absoluta entre las *“élites”* de turno y las bases que, a pulso, sostienen la sede para que no se caiga a pedazos.
*El Espejismo del Poder*
Resulta curioso, por no decir cínico, observar cómo *Liliana Benavides* pretende caminar por el Cauca con ínfulas de propietaria. *La senadora pastusa parece haber olvidado que el voto conservador caucano no es un activo endosable ni mucho menos un lote de “novillos” listos para ser arreados al matadero electoral*. Decir que es la “dueña” del departamento es un insulto a la inteligencia de una militancia que tiene memoria y, sobre todo, dignidad.
La coherencia brilla por su ausencia. *Mientras la senadora llena sus discursos con banderas de igualdad salarial, en la casa azul del Cauca el hambre tiene rostro*: una persona que lleva *23 meses sin recibir sueldo. *Es inaudito que quien legisla para el país ignore la tragedia laboral en su propia casa política, *sentenciando con arrogancia que “no se le pagaría”*.* ¿Es esa la justicia social que pregona la “dueña” del Cauca?*
¿Cualquier bus sirve?
Por otro lado, aparece en escena *Diana Fuentes*, cuya brújula política parece haber sufrido un cortocircuito. Hoy nos dicen que *apunta a la Gobernación, mañana que a la Alcaldía; una indecisión que solo confirma el viejo adagio: cuando uno no sabe para dónde va, cualquier bus le sirve*.
El maridaje político entre Fuentes y Benavides ha despertado el viejo refrán popular: *“Dios las hace y el diablo las une”*. Se percibe una burla sistemática hacia el conservatismo auténtico, ese que no busca puestos, sino ideales. Intentar manosear al departamento pensando que *el azul caucano es idiota es un error de cálculo que les puede costar caro*.
*Conclusión*
El conservatismo del Cauca es una fuerza de principios, no un rebaño de alquiler. A estas alturas, *pretender que la militancia caiga nuevamente en los mismos engaños es subestimar la malicia indígena y la sensatez de un pueblo que ya aprendió a distinguir entre un líder y un mercader de votos*.
Señoras, al conservatismo auténtico *lo “capan” una sola vez*. Vayan con ese hueso a otro perro, porque en el Cauca, *el despertar de las bases ya comenzó*.
Entérate en *Instagram, X, TikTok, Whatsapp, Facebook, threads,* y gratis en nuestra Noticia diaria ¿Dudas o sugerencias? escríbenos a noticias@caucaextremo.com
*www.caucaextremo.com #laotracaradelanoticia & Colombia extremo Televisión #cercadeti*


































































