El reciente fallo del Juzgado Segundo Civil del Circuito de Popayán contra directivas de Asmet Salud EPS no es solo una decisión judicial más; es un grito de auxilio del sistema de justicia ante la desidia administrativa que pone en jaque la vida de los colombianos. El caso de la señora Emma Moralba Franco Muñoz es el vivo retrato de una tragedia evitable: una paciente con un macroadenoma de hipófisis que, tras 12 años de haber ganado una tutela, sigue mendigando medicamentos y radioterapias vitales.
El Laberinto de la Indiferencia
Lo que resulta escandaloso en esta providencia no es solo el incumplimiento, sino la “conducta evasiva, desinteresada y descuidada” ( 2014-00043-00 (4) AutoDecideIncidenteImponeSanciones (1) ) que el juez atribuye a las funcionarias sancionadas. Resulta incomprensible que, ante una patología de progresión rápida que amenaza la visión y la vida, una EPS se escude en la “falta de contrato” o en la anulación sistemática de autorizaciones.
En Colombia, el derecho a la salud no puede estar supeditado a la gestión documental de una oficina. Cuando un médico ordena una Teleterapia con acelerador lineal, no está haciendo una sugerencia; está dictando una sentencia de supervivencia. Que la familia deba comprar de su propio bolsillo la Desmopresina y otros analgésicos, mientras la EPS mira hacia otro lado, es una derrota ética para el sistema.
Responsabilidad con Nombres y Apellidos
El juez Hugo Armando Polanco López ha tomado una decisión valiente y necesaria al individualizar la responsabilidad. Al sancionar con arresto y multa a la Vicepresidente de Servicios de Salud y a la Gerente Estratégica Departamental, la justicia envía un mensaje claro: detrás de las siglas de una EPS hay seres humanos tomando decisiones que afectan a otros seres humanos.
Ya no basta con culpar a la “entidad” de forma abstracta. El incidente de desacato busca, precisamente, que quienes tienen el poder de firmar una orden o gestionar un convenio sientan el peso de la ley en su propia libertad y patrimonio. Desvincular al Agente Interventor para centrar la sanción en quienes ejecutan la operación de salud es un ejercicio de precisión jurídica que evita que el hilo se rompa por lo más delgado.
¿Hasta cuándo la Tutela sobre la Tutela?
Es alarmante que un fallo de marzo de 2014 siga siendo objeto de incidentes de desacato en 2026. Esto demuestra una falla estructural: la tutela se ha convertido en el único camino para acceder a lo básico, y ahora, el desacato se vuelve el único camino para que se cumpla la tutela.
La compulsa de copias a la Fiscalía por Fraude a Resolución Judicial es el paso lógico. La salud no puede seguir siendo un ejercicio de “esperar a ver si el paciente se cansa”. La señora Emma necesita su tratamiento hoy, no una resolución administrativa mañana. Esperemos que estos tres días de arresto sirvan para que, de una vez por todas, la dignidad humana pese más que un cuadro de costos en una hoja de Excel.


































































