En el complejo ajedrez político colombiano, las piezas rara vez se mueven por azar. Recientemente, una revelación del periodista Daniel Coronell ha puesto bajo la lupa a Juan Daniel Oviedo, actual figura política y exdirector del DANE, exponiendo un episodio de su pasado que levanta serias dudas sobre su compromiso con la libertad de prensa y la independencia de los medios.
Según la investigación, Oviedo no solo fue asesor de la exsenadora María del Rosario Guerra, sino el redactor técnico de un proyecto de ley que, bajo el manto de una supuesta “modernización tecnológica”, buscaba en realidad asfixiar a Noticias Uno, uno de los espacios informativos más críticos y rigurosos frente al poder institucional, especialmente durante los gobiernos de Álvaro Uribe Vélez.
El diablo está en los metadatos
Lo más inquietante del caso no es solo el contenido del proyecto, que proponía arrebatar los espacios de Canal Uno para otorgarlos a nuevos proveedores tras finalizar la prórroga, sino el origen del documento. Los metadatos revelaron que el archivo fue creado en computadores de LEICO, una empresa privada de la cual Oviedo era socio fundador junto a la propia exsenadora Guerra.
Este hallazgo configura un escenario ético cuestionable: un proyecto de ley con impacto nacional redactado desde los intereses de una firma privada que contrataba con actores del sector. ¿Estamos ante una iniciativa legislativa genuina o ante un traje a la medida para silenciar voces incómodas?
¿Modernización o venganza?
Aunque Oviedo reconoce su participación y defiende que el objetivo era actualizar la industria televisiva, el contexto sugiere una narrativa distinta. Es difícil ignorar que Noticias Uno ha sido un objetivo histórico del uribismo. El propio expresidente Uribe manifestó en diversas ocasiones su rechazo a este medio, llegando a decir: “Le tengo mucho miedo a este loguito”.
Si bien la evolución de los medios de comunicación es necesaria, esta no puede servir de excusa para el desmantelamiento de la pluralidad informativa. Cuando el rigor técnico se utiliza como herramienta de presión política, la democracia se debilita.
La ética del candidato
Hoy, Juan Daniel Oviedo se presenta ante el país con una imagen renovada, técnica y distante de las viejas mañas partidistas. Sin embargo, este episodio nos recuerda que su trayectoria ha estado ligada a estructuras de poder que no siempre han sido amigables con el escrutinio periodístico.
La libertad de prensa no se defiende solo en los discursos de campaña; se garantiza con acciones legislativas que protejan la diversidad de voces. La “piel de Oviedo” parece cubrir, en este caso, una vieja intención de control que los colombianos, y especialmente nosotros los periodistas, no podemos permitirnos olvidar.
Basado en la información presentada en el video de Noticias Uno sobre la columna de Daniel Coronell


































































