En la política colombiana, los símbolos suelen ser más elocuentes que los discursos. Hoy, *el panorama de la derecha ofrece una imagen surrealista: una “dulce palomita”*, Paloma Valencia, que, contra todo pronóstico inicial, parece haber devorado al *“tigre feroz”* de los sectores más radicales. *Lo que muchos se preguntan en los pasillos del poder es si esa fortaleza del felino fue doblegada por el miedo, por el cansancio, o si, como sugieren las malas lenguas, simplemente ya le dieron su tajada del pastel para que guarde sus garras*.
*El estancamiento y la “lluvia de sobres”*
Mientras la derecha intenta reorganizar sus filas, el nombre de *Efraín Cepeda* (*como es costumbre en los conservadores se acomodan*) resuena con un eco de estancamiento. Dicen que no arranca, pero en el fondo, lo que se espera es el inicio de la *“lluvia de sobres”* y los compromisos de maquinaria. En este arte de la transacción, el *Pacto Histórico* se ha vuelto un experto indiscutible; han aprendido que en Colombia, *las elecciones no solo se ganan con ideas, sino con la aceitada ingeniería de los apoyos regionales y los recursos que fluyen bajo la mesa*.
*La sombra del Gran Maestro*
No obstante, sería un error dar por muerto al Uribismo. *Álvaro Uribe Vélez* sigue siendo el jinete más experimentado en las llanuras electorales del país. Su andar hoy es de *“pisadas fuertes”*. Uribe sabe que en una elección donde hay tantos recursos en juego y el país está profundamente fracturado, *cualquier movimiento en falso puede ser fatal. Su estrategia parece ser clara: permitir que la “paloma” aplaque al “tigre” para presentar una cara más digerible*, mientras él, desde la retaguardia, coordina el avance de una tropa que nunca sale a pelear sin el presupuesto asegurado.
*¿Un capricho con sabor a indigestión?*
El peligro de esta metamorfosis, *donde la paloma devora al tigre y lo aplaca*, es que termine en una simple *indigestión política*. El riesgo no es solo para el partido, sino para todos los colombianos. Si la división actual es fruto de caprichos personales o de una estrategia de *“divide y vencerás”* mal calculada, el costo lo pagará la ciudadanía en las urnas.
En conclusión, la derecha ha decidido cambiar la ferocidad por la astucia de las alas. Pero en un país que clama por soluciones reales, habrá que ver si esa paloma tiene la fuerza para volar alto o si terminará ahogada por las mismas garras que intentó ocultar. *El tigre está aplacado, sí, pero en la selva electoral colombiana, el hambre de poder siempre termina despertando a las fieras*.
Entérate en *Instagram, X, TikTok, Whatsapp, Facebook, threads,* y gratis en nuestra Noticia diaria ¿Dudas o sugerencias? escríbenos a noticias@caucaextremo.com
*www.caucaextremo.com #laotracaradelanoticia & Colombia extremo Televisión #cercadeti*


































































