El turismo no se improvisa; se diseña. Por años, hemos caído en el error de creer que tener paisajes hermosos es suficiente para atraer visitantes. Sin embargo, la reciente certificación de los actores clave en Almaguer bajo el programa de “Diseño de Experiencias Turísticas” marca un cambio de paradigma necesario: pasar de la contemplación pasiva a la oferta estructurada.
El Corazón del Macizo se Profesionaliza
Lo más rescatable de esta jornada no es solo el cartón entregado, sino la diversidad de la mesa. Ver sentados en un mismo propósito a propietarios de hoteles, asociaciones apícolas, caficultores y representantes del Resguardo Indígena de Caquiona, demuestra que el turismo en el Cauca debe ser, ante todo, un ejercicio de tejido social.
Cuando un artesano o un paneleros entiende que su oficio no es solo producir un bien, sino narrar una historia, el valor de su trabajo se multiplica. Almaguer no solo está vendiendo “naturaleza”; está empezando a vender identidad empaquetada con estándares de calidad.
Los Tres Pilares del Cambio
La estrategia liderada por la administración de Adrián Pabón Luna parece tener claros tres frentes que suelen ser el talón de Aquiles en otras regiones:
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Gobernanza: La articulación con Fontur y el Consorcio Ecoturismo Productivo garantiza que el esfuerzo local no sea una rueda suelta, sino que esté alineado con la visión nacional.
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Productividad: Al integrar la cadena (café, miel, panela), se asegura que el dólar o el peso del turista se quede en el territorio, beneficiando directamente al campesino y al indígena.
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Política Pública: El compromiso de consolidar una Política Pública es lo que evitará que este impulso se desvanezca cuando cambie el gobierno de turno.
El Reto: De la Teoría a la Ruta
El desafío ahora es la ejecución. El diseño de rutas turísticas debe ser riguroso. El turista de naturaleza hoy busca comodidad, seguridad y, sobre todo, autenticidad. Almaguer tiene la ventaja competitiva de ser el corazón del agua y la vida en Colombia; ahora tiene también el conocimiento técnico para recibir al mundo.
Hacer historia, como reza el eslogan de la administración, no es solo celebrar una ceremonia de certificación. Es lograr que, en un par de años, el hijo de un caficultor en Almaguer vea en el agroturismo una alternativa de vida digna y próspera sin tener que abandonar su tierra. Hoy, Almaguer dio un paso firme en esa dirección.


































































