El abatido cabecilla de la Segunda Marquetalia en el Meta, alias ‘Mogosín’, tenía un esquema de protección oficial. Michael Enrique Méndez Olivos, quien extorsionaba a comerciantes y ganaderos, recibió de la Unidad Nacional de Protección (UNP) escoltas, camioneta blindada, chalecos, celulares, tarjetas débito y chip para gasolina. Según documentos firmados por él mismo, fue identificado como desmovilizado en proceso de reintegración, cuando en realidad dirigía operaciones criminales en Acacías.
El operativo que terminó con su muerte fue ejecutado por el Gaula Militar y la Policía, tras días de seguimiento y denuncias ciudadanas. Durante el enfrentamiento también fue capturado su jefe financiero y decomisado armamento, panfletos y el vehículo asignado por la UNP.
La entidad, en voz de su director, dijo desconocer que se trataba del temido ‘Mogosín’. El caso reaviva críticas a la falta de control en la protección estatal, mientras líderes sociales siguen siendo asesinados sin respaldo.
































































