La jerarquía es la columna vertebral de cualquier institución militar o policial. Sin ella, la cadena de mando se desmorona y la disciplina —ese valor intangible que sostiene la operatividad del Estado— se diluye. Por eso, el reciente Decreto 0384 del 7 de abril de 2026 no debe leerse simplemente como una medida económica, sino como una corrección urgente a una distorsión que estaba premiando la menor responsabilidad sobre el rango.
La Paradoja de los Salarios
Hasta hace unos días, vivíamos en una realidad institucional absurda: un soldado profesional, gracias a los aumentos indexados al salario mínimo, superaba en ingresos a sus superiores inmediatos. El hecho de que un soldado devengara 2,7 millones de pesos mientras un Cabo Tercero percibía menos, no solo era una injusticia financiera; era un mensaje de desmotivación para quienes deciden hacer carrera de mando.
Los Porcentajes de la Equidad
El ajuste liderado por el Ministerio de Defensa ha sido quirúrgico. En lugar de un aumento lineal, se aplicó una progresividad inversa para cerrar la brecha desde abajo:
- Oficiales y Suboficiales de alto rango: Un aumento del 7%.
- Sargentos Segundos: Un incremento del 11,9%.
- Cabos Primeros: Un salto del 20,2%.
- Cabos Segundos: Un ajuste del 23,2%.
- Cabos Terceros: El aumento más significativo de la tabla, con un 25,6%.
Una Estructura con Lógica
Al elevar el salario de los Cabos Terceros en más de una cuarta parte de su valor anterior, el Gobierno no está haciendo un regalo; está restaurando la progresividad. Quien asume el riesgo de liderar tropa, de responder por vidas y de cumplir con responsabilidades administrativas y operativas, debe, por lógica elemental, ver reflejado ese peso en su cuenta bancaria.
“No se puede exigir sacrificio y disciplina cuando la estructura salarial ignora el mérito del ascenso.”
Este ajuste es un espaldarazo a la base de la suboficialidad, el motor que mueve a las Fuerzas Militares y la Policía. Corregir una distorsión de hasta el 25,6% en los rangos menores es, en última instancia, una inversión en la estabilidad y el respeto por la carrera de las armas en Colombia.


































































