En el complejo tablero político del Cauca, abundan las promesas de “cambio” y los discursos encendidos de plaza pública. Sin embargo, existe una diferencia abismal entre hablar de desarrollo y haber puesto la primera piedra de una institucionalidad. Esa es la carta de presentación de Jesús Elver González, conocido por todos como el “Profe Chucho”.
El Arquitecto de una Identidad
Pocos líderes pueden decir que han visto nacer un municipio bajo su mando. Ser el primer alcalde electo por voto popular de Guachené no fue un cargo administrativo más; fue un ejercicio de arquitectura social. Mientras otros heredaban estructuras ya funcionales, el Profe Chucho tuvo que gestionar desde el vacío: crear la confianza ciudadana, organizar el presupuesto desde el primer peso y entender que legislar no es solo firmar papeles, sino interpretar la necesidad del vecino.
Esa experiencia le otorgó un “doctorado en realidad” que no se consigue en las academias de Bogotá, sino caminando el lodo y celebrando los logros de una comunidad que aprendió a ser autónoma bajo su guía.
Más allá del “Profe”: Un Gestor con Resultados
La etiqueta de “Profe” no es gratuita. Refleja una pedagogía del servicio. Hoy, su aspiración a la Cámara de Representantes con el CR-104 no nace de una ambición burocrática, sino de una tesis comprobada: si pudo estructurar un municipio exitoso, puede proyectar ese modelo a nivel departamental.
El Cauca no necesita más aprendices en el Congreso. Necesita personas que lleguen a la capital con:
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Conocimiento real del territorio: Haber gobernado una zona de conflicto y esperanza da una visión periférica del departamento.
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Experiencia comprobada: No es lo mismo prometer leyes que haber ejecutado planes de desarrollo que transformaron vidas.
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Responsabilidad técnica: La gestión pública requiere precisión, no solo intención.
El Reto del CR-104
La llegada del Profe Chucho a la Cámara representa una oportunidad para que el Cauca sea visto no como un problema nacional, sino como una potencia que sabe gestionarse cuando tiene el liderazgo correcto. Su bandera es clara: llevar el “modelo Guachené” —de eficiencia y cercanía— a cada rincón del departamento.
Es hora de que el voto caucano premie la hoja de vida sobre el eslogan. Porque si alguien sabe cómo se construye un sueño desde cero, es quien ya lo hizo realidad en su propia tierra. Que se escuche fuerte: el conocimiento real está listo para representar al Cauca.


































































