Históricamente, la política se ha sentido como un ejercicio de promesas distantes, de discursos construidos en oficinas frías lejos de la realidad de los territorios. Sin embargo, hay momentos donde la trayectoria habla más fuerte que la retórica. En el Cauca, esa trayectoria tiene nombre y número: Nelson Palechor, L-104.
La confianza no es un recurso que se compra; es un patrimonio que se construye. Durante años, el trabajo ético y responsable en el sector salud ha sido la carta de presentación de este proyecto. No hablamos de alguien que llega a improvisar, sino de alguien que ha recorrido las comunidades, que conoce el peso de una receta médica sin surtir y la esperanza que representa una atención digna. Ese compromiso, forjado en el servicio, es el que ahora busca trasladarse a la Cámara de Representantes.
Tres pilares para un cambio real
La propuesta de Palechor no es un abanico infinito de promesas vacías, sino un enfoque estratégico en tres ejes que determinan la calidad de vida de los caucanos:
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Salud con rostro humano: Legislar para que el sistema de salud no sea una carrera de obstáculos, sino un derecho garantizado, especialmente en las zonas rurales del departamento donde la presencia del Estado es aún una deuda pendiente.
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Educación como motor de transformación: No basta con pupitres; necesitamos una educación que se conecte con las capacidades productivas del Cauca, permitiendo que nuestros jóvenes encuentren futuro sin tener que abandonar su tierra.
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Ambiente y territorio: En un departamento con una biodiversidad incalculable, la defensa del agua y la tierra es una cuestión de supervivencia. Trabajar por el ambiente es, en última instancia, trabajar por la paz territorial.
Una cita con la renovación
El próximo 8 de marzo no es solo una fecha electoral; es una oportunidad de auditoría ciudadana. Votar por la lista de la L y el número 104 es validar un modelo de gestión que ya ha demostrado ser ético en el ámbito de la salud y que ahora promete ser contundente en el Congreso de la República.
El Cauca necesita voces que conozcan el barro, el hospital y la escuela. Necesita a Nelson Palechor. La fuerza de siempre ahora tiene un nuevo destino: el bienestar de todos los caucanos desde el centro legislativo del país. Es momento de pasar de la confianza construida a la transformación legislada.


































































