El panorama político del Cauca no solo se mide en votos, sino en la profundidad de las transformaciones sociales que logra movilizar. En este contexto, el reciente encuentro de mujeres de diversos municipios en torno a la campaña de Arnulfo Mostacilla marca un hito que va más allá del proselitismo tradicional: es una reafirmación de que el desarrollo territorial es imposible sin la participación protagónica de la mujer.
Un Proceso de Reivindicación Real
La frase “cuando las mujeres deciden, los territorios avanzan” no es un eslogan vacío. Es una realidad estadística y social. En las zonas rurales y urbanas de nuestro departamento, la mujer ha sido históricamente la guardiana del tejido social, la economía del cuidado y la resistencia pacífica. El proyecto de la Fuerza del Cauca (101) parece haber entendido que no basta con darles un espacio en la foto; se requiere una plataforma donde su visión de equidad sea el motor del cambio.
Los Pilares del Encuentro
Durante esta jornada, se hicieron evidentes tres ejes fundamentales que definen el respaldo a Mostacilla:
Equidad de Género: No como una cuota, sino como una práctica transversal para cerrar brechas salariales y de oportunidades.
Visibilización: Sacar del anonimato el liderazgo de las mujeres campesinas, indígenas, afrodescendientes y urbanas que ya están transformando sus comunidades.
Calidad de Vida: El reconocimiento de que fortalecer a la mujer tiene un efecto multiplicador inmediato en la nutrición, educación y bienestar de las familias caucanas.
Caminar la Palabra
El compromiso de “seguir caminando junto a ellas” es quizás la promesa más ambiciosa. En una región que demanda coherencia, el éxito de Arnulfo Mostacilla dependerá de que este proceso reivindicativo se convierta en política pública. Las mujeres que hoy se suman a este proyecto no buscan favores; exigen el reconocimiento de sus derechos y la garantía de que su voz pesará en la toma de decisiones presupuestales y administrativas.
El Cauca está ante una oportunidad histórica. Si el impulso de esta campaña logra traducir el entusiasmo de estos encuentros en acciones concretas, estaremos presenciando no solo el triunfo de un candidato, sino el despertar de un territorio que finalmente entiende que su mejor brújula es la mirada femenina.


































































