La llegada de Manuel Ricardo Ruales Realpe a la Delegación Departamental de la Registraduría en el Cauca no es un movimiento administrativo cualquiera. En un departamento donde la política se vive con una intensidad casi febril y donde los riesgos del entorno suelen poner a prueba la logística democrática, el nombramiento de un funcionario con 42 años de trayectoria es, ante todo, un mensaje de estabilidad.
El valor de la “Cancha”
No estamos ante un técnico improvisado o un perfil de escritorio. Ruales Realpe, abogado y especialista en Gestión Pública, trae consigo la escuela de Nariño, un territorio que comparte con el Cauca complejidades geográficas y sociales similares. Su paso por cargos desde Registrador Principal hasta Delegado Departamental le otorga lo que en el servicio público llamamos “memoria institucional”, algo vital cuando se tiene el calendario electoral respirando en la nuca.
El binomio de la transparencia
La dupla que conformará con la Dra. Clara Eugenia Valencia es interesante por dos razones:
-
Complementariedad: Unen el conocimiento local con la visión experimentada de quien viene de afuera sin vicios ni compromisos previos en el sector.
-
Garantía técnica: En procesos electorales como el del próximo 8 de marzo, la percepción de transparencia es tan importante como la transparencia misma.
Los desafíos del 8 de marzo
El reto no es menor. El Cauca exige una logística blindada contra las alteraciones del orden público y una vigilancia extrema para evitar delitos electorales. La promesa de “compromiso, experiencia y transparencia” que acompaña su posesión no puede quedarse en un comunicado de prensa; debe traducirse en:
-
Garantías para todas las vertientes políticas.
-
Fluidez en el procesamiento de datos.
-
Seguridad en los puestos de votación más remotos.
Nota al margen: Los 42 años de servicio de Ruales Realpe sugieren que ha visto evolucionar el sistema desde las papeletas rudimentarias hasta la digitalización actual. Esa perspectiva es su mayor activo para liderar un equipo que debe actuar con precisión quirúrgica.
En conclusión, la Registraduría apuesta por la “vieja guardia” en el mejor sentido de la palabra: aquel que implica conocimiento profundo de la norma y serenidad ante la crisis. El éxito de Ruales Realpe será, en última instancia, el éxito de la democracia caucana en una jornada que definirá el rumbo del departamento.


































































