En el ajedrez político caucano, las piezas se están moviendo con una anticipación que no deja lugar a la casualidad. La reciente designación del exconcejal Luis Fernando Yepes para la lista de la Cámara de Representantes en 2026 no es solo una renovación de nombres, sino una jugada estratégica del Partido Liberal para recobrar el poder regional. La meta es clara: pavimentar el camino para que César Cristian Castro Gómez, exalcalde de Popayán, se convierta en el próximo gobernador del Cauca en 2027.
Esta maniobra tiene un objetivo ambicioso: recuperar el espacio de poder que el liberalismo ha cedido en el departamento durante años. La intención es clara. Los estrategas del Partido Liberal buscan utilizar la plataforma de las elecciones legislativas de 2026 para movilizar a la base política y fortalecer la candidatura de Castro. Al poner a Yepes en la lista, el partido espera no solo asegurar un escaño en el Congreso, sino también consolidar una estructura de campaña que sirva como cimiento para la contienda de 2027.
Sin embargo, esta estrategia no está exenta de riesgos. El Partido Liberal enfrenta el desafío de reconectar con un electorado que ha migrado hacia otras opciones políticas. Los años de ausencia en la Gobernación han debilitado su influencia, y la desconfianza hacia los partidos tradicionales es un sentimiento generalizado. Lograr que la ciudadanía perciba este movimiento como una genuina renovación y no como una simple repartición de cuotas de poder, será clave.
En resumen, el futuro político del Cauca parece estar atado a la capacidad del Partido Liberal para ejecutar esta ambiciosa estrategia. La postulación de Yepes es solo el primer paso en un plan de largo plazo que busca revivir la hegemonía liberal en la región. El éxito dependerá no solo de la habilidad de sus líderes para tejer alianzas, sino también de su capacidad para convencer a los ciudadanos de que tienen la visión y la fuerza para liderar el departamento.
































































