La invitación de la Cámara de Comercio a unirse a una conversación sobre la seda, en el marco de la Popayán Fashion Week 2025, es mucho más que un evento de moda. Es un llamado a reconocer el potencial de una tradición milenaria para transformarse en una fuerza económica en el escenario global. La presencia de expertos como Catalina Maurette, de Proyecto República (México), valida el peso de este tema y la necesidad de pensar la seda no solo como un textil, sino como un producto con potencial para abrir nuevos mercados.
Tradicionalmente, la seda ha sido un símbolo de lujo y elegancia. Sin embargo, en el contexto actual, su valor va más allá de la estética. Representa una cadena de valor que puede empoderar a comunidades, fomentar la sostenibilidad y posicionar a la región en un mapa de exportaciones diversificado. La transformación de este legado implica un enfoque estratégico, que combine la sabiduría artesanal con la innovación en diseño, producción y, sobre todo, mercadeo.
La oportunidad de escuchar a líderes de la industria sobre cómo llevar este producto a escenarios internacionales es invaluable. Significa aprender a contar la historia detrás de cada hilo: la dedicación de los productores, la riqueza cultural de la región y el compromiso con la calidad. Es la oportunidad de convertir el “hecho en Popayán” en una marca de reconocimiento mundial.
Esta iniciativa nos recuerda que el desarrollo económico no siempre reside en las grandes industrias, sino en la capacidad de revalorizar y potenciar lo que ya tenemos. La seda es un tesoro del Cauca, y eventos como este son el camino para que ese tesoro brille con luz propia en el mundo entero.


































































