*En el marco de la celebración de los 110 años de la Cruz Roja Colombiana, el 27 de agosto de 2025, no solo se conmemora una institución, sino que se celebra un legado vivo, es de resaltar que En el Cauca el nacimiento de la institución fue hace 56 años* Un legado que, en la seccional del Cauca, se personifica en el invaluable reconocimiento a *María Antonia Simmonds de Velasco* y en la labor incansable de su hija, *Alejandra Velasco Simmonds*, actual presidenta. Este es un homenaje no solo a una fundadora, sino a una herencia de servicio que ha trascendido generaciones.
*La labor de la Cruz Roja Colombiana, durante más de un siglo, ha sido un faro de esperanza y asistencia. Desde la geografía más remota hasta los centros urbanos, su voluntariado, directivos y administrativos han tendido una mano amiga, demostrando que la solidaridad no tiene fronteras.* Es un trabajo que se hace desde el corazón, transformando realidades y reafirmando el compromiso con la vida y la dignidad humana en cada acción.
Pero el caso de la Cruz Roja Seccional Cauca es particularmente conmovedor. *El reconocimiento a María Antonia Simmonds de Velasco no es un simple acto protocolario*. Es el reflejo de una visión, de una vida dedicada al servicio, cuyo espíritu humanitario ha sido heredado y potenciado. Su legado no quedó en el pasado, *sino que floreció y se consolidó en la figura de su hija, Alejandra, quien hoy lidera la institución en la región*.
Alejandra Velasco Simmonds no solo es la heredera de un apellido, *sino del alma de la Cruz Roja en el Cauca. Su liderazgo es el resultado de crecer inmersa en los principios de humanidad, imparcialidad, neutralidad, independencia, voluntariado, unidad y universalidad.* Ella no solo administra una organización; ella vive su propósito. Este relevo generacional asegura que la llama del servicio, encendida por su madre, siga ardiendo con la misma fuerza y dedicación.
*La celebración en Bogotá es un punto de encuentro, una oportunidad para inspirar a otros. Y el ejemplo de la Velasco Simmonds* es la mejor muestra de que la labor humanitaria es una cadena de favores que se teje con amor y perseverancia. Es un recordatorio de que las acciones de una persona pueden inspirar a toda una familia, y a través de ella, a toda una comunidad.
En este 110.º aniversario, la Cruz Roja Colombiana Seccional Cauca nos enseña que el legado más valioso no es el que se mide en bienes materiales, sino en el impacto que se deja en la vida de los demás. *Es un testimonio de que la labor humanitaria no es solo una misión, sino una forma de vida que, cuando se transmite con pasión, tiene el poder de transformar al mundo, una vida a la vez.*
Y en el corazón del Cauca, ese legado late con más fuerza que nunca.


































































