La trágica muerte de la niña de 10 años, Valeria Afanador, quien había desaparecido en Cajicá, Cundinamarca, ha sido esclarecida por el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses. Tras una intensa búsqueda que se extendió por 17 días, su cuerpo fue hallado sin vida, y el dictamen forense finalmente reveló la causa de su deceso.
Según el informe, la niña murió por ahogamiento o sumersión en un medio líquido. Los análisis revelaron que Valeria aspiró e ingirió agua y residuos de pantano, los cuales se encontraron en su estómago y vías respiratorias. Este hallazgo descarta la hipótesis inicial de una desaparición forzada, que había sido considerada por las autoridades debido a la incertidumbre del caso.
Detalles del hallazgo y las evidencias forenses
El cuerpo de la menor, que fue encontrado el 29 de agosto, mostraba “cambios de adipocira”. Este fenómeno biológico indica que el cuerpo estuvo en contacto permanente con agua y material biológico en descomposición, lo que coincide con el lugar del hallazgo.
Un dato crucial del dictamen es la ausencia de signos de violencia física en el cuerpo de Valeria. Además, sus prendas de vestir no presentaban desgarros ni cortes, lo que refuerza la conclusión de que no fue víctima de un ataque violento.
El caso de Valeria, quien además tenía síndrome de Down, generó gran conmoción en el país y movilizó a las autoridades, quienes llegaron a ofrecer una recompensa de hasta 70 millones de pesos por información. A pesar de la revelación de la causa de su muerte, Medicina Legal continuará realizando estudios adicionales para complementar la investigación, incluyendo el análisis de muestras de laboratorio.


































































