Con entereza, entrega y dignidad. Una fiesta deportiva que se vivió ante 25 mil fieles espectadores de los ‘Leopardos’, que en tan solo ocho meses vieron como su equipo disputaba una segunda final en el fútbol profesional colombiano.
Fueron algo más de 180 minutos los que se jugaron en los dos juegos de la final de la Superliga y como ha sido la historia de está bella tierra santandereana. Con arrogancia y siempre adelante, ni un paso atrás y eso fue una fiel copia de lo que los jugadores de Atlético Bucaramanga mostraron en la cancha. Al final el trofeo fue para Atlético Nacional.
Pero también, esa vehemencia le provocó una tarjeta amarilla para Carlos Henao. En un ataque de los locales, se produce un contragolpe de Marino Hinestroza que ya con opción de gol es derribado por Aldair Gutiérrez, llamado del VAR y tarjeta roja para el defensor ‘Búcaro’ al minuto 21’.
A partir de ahí, todo cambió, Atlético Nacional se adueñó del balón y de las acciones de juego. Bucaramanga aguantando y soportando con estoicismo los embates de los ‘Verdolagas’; firmeza, entereza y sufrimiento para concluir 0-0 la primera parte.

Segundo tiempo
Los mismos 21 hombres comenzaron la segunda parte, donde la táctica quedó a un lado para los dos oncenos y todo se dejó en manos de la fuerza, pundonor, entereza, el aguante y en algunos apartes el orden. Desespero en los antioqueños que no aprovecharon el jugador de más en la cancha y nada de eficacia.
Luego de 90+8 minutos de tiempo de juego, todo se definió desde el punto penal. Los aciertos favorecieron a 4-3 al Atlético Nacional, que convirtió por intermedio de Cardona, Tesillo, Uribe e Hinestroza. Cuarto título para el club antioqueño.


































































