La ignorancia o la apatía en temas políticos tienen consecuencias directas y negativas en la vida cotidiana de las personas, llevando a la normalización de la corrupción y la injusticia social.
En esencia, sugiere que no involucrarse en política no exime a nadie de sus efectos, sino que los hace más vulnerables a ellos.
Aquel que no oye, no habla, no participa de los acontecimientos políticos que puede exigir después solo acatar los errores de aquellos que hacen normas para perjudicar la mayoría.
No sabe el costo de la vida, el precio de los frijoles, del pan, de la harina, del vestido, del zapato y de los remedios, todo depende de decisiones políticas detalles tan tontos para muchos pero reales.
El analfabeto político es tan burro que se enorgullece y ensancha el pecho diciendo que odia la política pero después llora sangre al ver que su sueldo no alcanza o fue despedido porque la empresa entra en quiebra.
No sabe el muy imbécil que de su ignorancia política nace la prostituta, el menor abandonado, y el peor de los bandidos que es el político granuja, ladrón es el momento de cambiar esto y hacer este 2026 una elección a gente que sirva para Colombia y sobre todo para el departamento del Cauca.


































































