Ya se siente el aroma a incienso de la *Semana Santa y los Corrillos del Parque Caldas para las elecciones locales empezaran a decir las cosas claritas para que la gente se despierte de espejismo, pero en Popayán, el aire también trae el polvo de las campañas que apenas calientan motores*. Este 8 de marzo marca el inicio de una nueva pasarela política donde los “mercaderes de la esperanza” salen a relucir sus mejores galas. Sin embargo, en los corrillos del Parque Caldas, el nombre de *William Campiño* ha empezado a generar más ruido que simpatía, despertando una memoria colectiva que no olvida fácilmente las volteretas del pasado.
Es curioso cómo la política local se convierte en un teatro de sombras. Se habla de un *“Caucano de Corazón”* que, paradójicamente, carga con el estigma de haberle dado la espalda a quien le tendió la mano en sus inicios: *César Cristian Gómez*. Dicen los que saben que en la política la gratitud es una flor de un día, y Campiño parece haber marchitado ese jardín muy pronto, *demostrando una habilidad camaleónica para saltar de bando según sople el viento de la conveniencia*.
*La Imagen Construida*
Muchos *recuerdan con una sonrisa escéptica aquellos días de uniforme, donde elevar cometas dentro de la estación de Policía servía para cimentar una imagen de “ángel de la guarda”*. Pero ojo, que entre el cielo y la tierra no hay nada oculto. Detrás de esa fachada de servicio y del uso estratégico de medios de comunicación, que, aunque no figuren legalmente a su nombre, todos en la *”Ciudad Blanca” saben de quién es la batuta, se esconde una ambición que no repara en lealtades ideológicas.*
*¿Cómo se explica que alguien que pregona disciplina y seguridad termine en reuniones a escondidas en ASOCAMIR, transando compromisos con senadores de partidos opuestos?* Pasar de la disciplina liberal a los brazos del Centro Democrático no es pragmatismo; para muchos payaneses, *es simplemente falta de coherencia ética*.
*El Juego de las Sombras*
La situación se torna más oscura cuando se mira hacia el equipo de trabajo. *Las denuncias de pasillo sobre estrategias de prensa basadas en la calumnia y el uso de influencias en entidades como la Casa de Justicia*, donde favores familiares habrían detenido citaciones incómodas en campañas previas, ponen en tela de juicio la “ética” de quienes aspiran a regir los destinos de la hidalga tierra de Tomás Cipriano de Mosquera.
Popayán no necesita *más “reencauches” ni mesías de ocasión que vienen a mitigar el hambre con los centavos de hoy para hipotecar el hambre de los próximos cuatro años. La ciudad necesita*:
- *Sentido de pertenencia*: Un hijo de esta tierra que la quiera de verdad, no por cálculo electoral.
- *Transparencia:* Menos reuniones bajo la mesa y más propuestas de cara al sol.
- *Lealtad:* Alguien que no traicione a sus mentores ni a sus principios al primer descuido.
*Un llamado a la Memoria*
*Que este 8 de marzo no sea solo el inicio de la repartija de monederos*. Que sea el despertar de una ciudadanía que no se deja engañar por pastillitas para el olvido. *Popayán merece un mandatario que la cuide, que la ame y, sobre todo, que la respete.*
*La “Ciudad Blanca” está cansada de los mercaderes que ven en la alcaldía un botín y no un servicio*. Es hora de mirar muy bien quiénes están detrás de las cámaras y los uniformes, *porque el futuro de la comarca no puede quedar en manos de quien confunde la política con una conveniencia personal.*
*¡Que se salve Popayán y que el Cauca despierte! , Lo dicen los Corrillos del Parque Caldas que todo lo Sabe y todo lo ve…*


































































