Publicidad y marketing, sexualización, marketing erótico, psicología, consumo, publicidad erótica, psicología del consumidor y sexo. ¿Será que el jefe de Prensa del establecimiento no es capaz de pensar en algo más que eso?… Irrespetando a hijas, esposas, madres, hermanas y en general a las mujeres.
Dentro de la concepción del término publicidad existe una aproximación hacia lo que es hacer público, tal frase mencionada ha funcionado como estandarte para los medios que valiéndose de su capacidad de persuasión, aunado a la discusión machista o sexista, para no entrar en porfías en el inicio de este ensayo, que tiene como objeto plantear una postura sobre la sexualización y el enfrentamiento entre géneros consecuencia de la orientación de esta actividad hacia el cuerpo humano como ventaja en la venta y posterior lucro de diversas empresas de los contextos que mencionaré a continuación.
Actualmente la publicidad ha optado nuevas formas para comunicar a las masas; esa evolución constante y progresiva proyectada a través de medios masivos busca la atención del espectador para convertirlo en “usuario” y al fin lograr una interacción constante con el medio.
De esta forma, la publicidad de la mano con los medios ha logrado desplegar un sin fin de interpretaciones referente al trabajo que desarrolla en las sociedades. Bien es sabido que el trabajo publicitario y de marketing buscan básicamente no solo ser una herramienta de persuasión sino más bien, explorar en el individuo tres factores importantes: La emoción, la simpatía y el sentimentalismo. De ahí la idea de involucrar ilustraciones, imágenes, fotografías que despierten en los subconscientes de dichos “espectadores” el deseo del consumismo.
Avivando en las personas la curiosidad, la pretensión, la aspiración de obtener lo publicitado, el marketing ha desempeñado la idea de innovar en el mercado con estrategias que han incrementado el lucro de marcas y entidades; vender, que ha sido el objetivo de la publicidad y el marketing, ahora toma un papel más recóndito, y es el juego en el que se basa la estrategia de venta. La curiosidad acerca de la sexualidad humana, es la que da apertura al lapsus que involucra el sexo como estrategia publicitaria y de comercialización.
Así para vender, los anunciantes y publicistas basaban sus ideas en escenas fantasiosas (felicidad, belleza, familia, lujos) construir un mundo de ensueño, generando en la audiencia una asociación emocional a partir de dichas imágenes y convirtiendo a la publicidad en el manto de nuestra cultura social donde se crea hasta una llamada organización Púrpura con todo lo moralista y todo pero para qué o quiénes atacar. Ese tipo de cultura es quien plantea sus bases, redefiniéndose, usando el concepto del sexo, su atractivo como forma de crear referencias subliminales de identificaciones que lograrán captar la mente de las audiencias, a través de aspectos biológicos, físicos y emocionales.
En lo biológico el sexo es endémico , se refiere al mecanismo de la reproducción; en el aspecto físico emocional alude a lo que se puede expresar, el vínculo que existe entre los individuos y el cual es expresado por sentimientos o manifestaciones físicas de las emociones, el morbo que maneja ese tema existiendo muchas formas de explorar e invitar a que vayan a hacer su tecno mecánica ,falta de creatividad o invitación a que las esposas pongan cachos o estimular a dañar la familia por engaños de ratos , doble moral en un gobierno cuyo líder dice ser cristiano .
Cuando la publicidad y el marketing hacen uso de la sexualidad, en la experiencia de compra el usuario está obteniendo no solo el producto sino ciertos valores y actitudes que van originando estereotipos y que los sumerge en un gran nicho cultural.
Ojalá desde la Jefatura de prensa evalúen esa forma de actuar y de manejar la publicidad en los entes descentralizados, revisando los contenidos para vender los productos, el doble sentido que raya en lo vulgar, porque para eso no deben fomentar la promiscuidad con palabras y mensajes “sugeridos” que la audiencia nota de inmediato y que dejan mucho qué desear en su comunicación.


































































