¡Da pena decirlo! Pero las agremiaciones de periodistas, cronistas y locutores, que otrora eran atendidos con la mayor diligencia por las entidades gubernamentales de la región, están padeciendo situaciones de desempleo y de malas remuneraciones, muy a pesar de los grandes presupuestos de publicidad que las autoridades regionales le otorgan a las revistas y cadenas de televisión que se asoman de cuando en vez al suroeste , colombiano, pero que no tienen el mayor interés por los asuntos del departamento y de sus 42 municipios.
La mala experiencia de gobiernos anteriores que manejaban los contratos para publicaciones legales y servicios publicitarios a través personas de poca experiencia en el oficio, marcó la diferencia de aquellas épocas en que los señores gobernadores y alcaldes rendían informes a muy bajo costo con los excelentes medios de comunicación que tiene el departamento.
Medios de comunicación que tienen que arañar el suelo caucano para hacerse sentir y reclamar por sus derechos, están muy preocupados por la discriminación en los contratos publicitarios del orden nacional y hasta los locales que muchas veces el amiguismo o el querer silenciar es uno de los temas que abordan su aceptación, que son multimillonarios, frente a los precarios presupuestos que se invierten en la región.
Se ha vuelto de moda cierta marginalidad y displicencia contra los periodistas, publicistas y trabajadores de los medios de comunicación en general, formados en el yunque de la experiencia y en las tres facultades de comunicación social (Fup, Unicauca, la Unad) que tienen nuestras universidades en la bella ciudad blanca de Popayán
No es justo el reparto de los presupuestos oficiales de divulgación y publicidad que están manejando las autoridades departamentales, regionales y municipales. En el departamento del Cauca ha desaparecido el diario EL LIBERAL, además de Otros que salían de manera mensual con esfuerzo, todos ellos confinados en los anaqueles de la historia.
Mientras sobrevive el diario del Cauca,gracias a sus dueños que manejan varias empresas periodísticas nacionales que ayudan a subsidiar la local.
En tiempos pasados, los periódicos eran los guardianes de la civilización. Las nuevas generaciones, formadas en las llamadas ‘Plataformas Digitales’ no conocieron esa época, de gran ilustración en periódicos, emisoras, revistas y canales de televisión, que ahora, en estos tiempos en que peligra la democracia colombiana, corren el riesgo de desaparecer por la falta de criterio de algunos de nuestros gobernantes, que prefieren cerrarlos para ocultar la verdad sobre la picaresca contratista que se ha apoderado del Cauca y de toda Colombia.
Es duro decirlos los medios de comunicación vivimos una época que crecer es complicado y sobrevivir un verdadero milagro


































































